En muchas ocasiones pensamos que nuestra alimentación es lo suficientemente saludable, pero cuando nos ponemos a repasar ciertos aspectos, nos damos cuenta de que no es así.

En el artículo de hoy queremos proponeros un test que utilizamos en ocasiones, para hacernos una idea sobre la calidad de la alimentación de una persona que viene a consulta por primera vez.

Es muy sencillo, cada respuesta se contesta con un “sí” o un “no” y dependiendo de la pregunta, sumas un punto, restas un punto o ni sumas ni restas.

¿CUÁL HA SIDO EL RESULTADO? OS DEJAMOS LA RESPUESTA SEGÚN LA PUNTUACIÓN OBTENIDA

ATENCIÓN “SPOILER”

Si la puntuación obtenida ha sido de tres puntos o menos… “TU ALIMENTACIÓN ES DE MALA CALIDAD”, independientemente del peso que tengas, sería importante mejorar en muchos aspectos no solo para tener un peso saludable (si es que no lo tienes) sino para que tu organismo esté sano. Recuerda la frase “somos lo que comemos”

Si la puntuación obtenida está entre  cuatro y seis puntos… “ES NECESARIO MEJORAR”, en este caso podemos decir que tu alimentación no es mala pero es posible que existan algunas brechas en las que podríamos estar fallando. En este caso habría que repasar más en profundidad ciertos factores de tu alimentación.

Si la puntuación obtenida ha sido de siete o más…”ENHORABUENA, TU ALIMENTACIÓN ES DE BUENA CALIDAD”, seguramente puedas mejorar en algo, pero a nivel general, tu alimentación es  buena.

Esperamos que os haya servido y dado una idea de cómo es vuestra alimentación. Por último, decir que los tests son siempre complementarios a otros cuestionarios y que un test de por sí, no puede tener la verdad absoluta, ya que cada persona tiene unas circunstancias que la rodean; pero a  nivel general y orientativo, son de mucha utilidad.