Existen muchas dudas y “falsos mitos” respecto a cómo debe ser la alimentación de la madre lactante, por eso queremos aclararos cómo debe ser la alimentación durante esta etapa y cuáles son los factores a tener en cuenta.
Antes de nada, desde Nutrición Pérez del Río aconsejamos la lactancia materna como primera elección de alimentación para nuestro bebé lactante por sus múltiples beneficios tanto para el bebé como para la madre; aunque cabe destacar que en caso de que no sea posible la lactancia materna, existen preparados artificiales de gran calidad que se asemejan bastante a la leche materna por lo que nuestro bebé no tendrá deficiencias en su desarrollo con éstos preparados.

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La alimentación de la madre lactante se basa en una alimentación equilibrada y no difiere mucho de la que sería la de una persona normal, salvo en algunos puntos como son:

  • Las necesidades energéticas aumentan de 200 a 500 Kcal al día, por lo que habrá que aumentar la ingesta calórica diaria
  • Los requerimientos de calcio son mayores, por lo que para prevenir déficits y enfermedades futuras como puede ser la osteoporosis, se recomienda aumentar la ingesta hasta 5 o 6 raciones de lácteos al día
  • El Hierro y el Yodo pueden verse comprometidos, por lo que no podrán faltar en nuestra alimentación alimentos ricos en hierro como lentejas, espinacas, carne,… y alimentos ricos el yodo como atún, huevo, leche, espinacas,…
  • Aumentaremos el consumo de frutas y verduras para prevenir déficits de vitaminas
  • Evitaremos el abuso de azúcares y dulces, bebidas azucaradas, grasas, …
  • La cafeína no es mala ni está prohibida, pero no abusaremos de ella

En algunos casos, nuestro bebé puede tener pequeñas intolerancias o alergiDSas a algún alimento que ingerimos, reflejándolo en forma de fuertes cólicos, urticaria o erupciones en la piel, respiración jadeante, heces viscosas,… en éste caso la solución pasará por detectar que alimento de los que comemos está originando dicha reacción y suprimirlo de la dieta.

Durante el embarazo es normal que tengas unos kilos de más, los cuales perderás paulatinamente a lo largo de la lactancia, ya que “dar el pecho adelgaza mucho” sobre todo a partir del segundo mes por lo que no debes obsesionarte; siguiendo una dieta equilibrada todo volverá a la normalidad.