Antes de empezar quiero explicarte que para padecer reflujo tienes que haber sido diagnosticado con el mismo, y con esto me refiero a que acudas a un médico especialista digestivo que te lo confirme.

Una vez confirmado no quiero que entres en pánico ya que es una de los trastornos más comunes hoy día.

Las pautas dietéticas serán fundamentales como medida de tratamiento, y para ello será necesario que acudas a un dietista – nutricionista que te ofrezca una atención personalizada, ya que una correcta alimentación contribuirá a la disminución de la sintomatología.

Definición

Es un trastorno que ocurre cuando el músculo al final del esófago no se cierra adecuadamente. Esto permite que el contenido del estómago regrese hacia el esófago y lo irrite

Síntomas

Los síntomas más comunes de la enfermedad por reflujo gastroesofágico son los siguientes:

  • Sensación de ardor en el pecho, que suele darse después de comer y que puede ser peor a la noche.
  • Dolor en el pecho.
  • Dificultad para tragar.
  • Regurgitación de alimentos o de líquidos agrios.
  • Sensación de tener un nudo en la garganta.

Causas

  • Obesidad o sobrepeso.
  • Embarazo.
  • Incompetencia del esfínter esofágico inferior.
  • Alteración de la capacidad de vaciamiento esofágico.
  • Hernia de hiato.
  • Inmadurez del cardias.
  • Cirugía del esófago.

Tratamiento

Para combatir este trastorno es necesario combinar una serie de cambios de hábitos (como pueden ser dejar el tabaco, evitar el alcohol, cambios en la alimentación) con el tratamiento farmacológico (si es necesario).

Además hay que tener en cuenta la importancia de adoptar las posturas adecuadas que eviten el paso del jugo gástrico hacia el esófago.

La idea es cambiar tus hábitos en primer lugar, y si una vez hecho esto no obtenemos mejoría, debemos de combinarlo con el tratamiento farmacológico.

De nada nos sirve comenzar por el tratamiento farmacológico si después no vamos a cambiar nuestros hábitos.

Tratamiento nutricional

En el caso de que usted presente sobrepeso u obesidad, lo primero que habrá que hacer será perder peso para reducir la presión intraabdominal.

  Alimentos desaconsejados Alimentos aconsejados
Lácteos Leche entera, nata y mantequilla Descremados
Alimentos proteicos Pescado azul (según tolerancia) Carnes blancas, pescado blanco y huevo
Verdura Verduras irritantes, flatulentas y crudas (según tolerancia) El resto
Fruta Cítricos, melón y frutas con piel y que contengan semillas En forma de compota, al horno, hervida o en almíbar.
Frescas según tolerancia
Cereales y legumbres Integrales y legumbres El resto
Frutos secos Todos, ya que son altos en fibra y difíciles de digerir.
Aceite de oliva Cocido Crudo
Bebidas Alcohólicas, gaseosas y  café Agua y infusiones

 

Tratamiento farmacológico

 El tratamiento farmacológico está compuesto básicamente por:

  • Antiácidos: Producen una gran mejora y ayudan a compensar la pirosis.
  • Analgésicos: Controlan el dolor del reflujo.

Tratamiento postural

Junto a lo visto anteriormente, es importante seguir estas pautas posturales:

  • Mantenerse sentado en una posición de 90º después de cada ingesta, evitando estirarse después de las comidas.
  • Evitar el uso de ropa muy ajustada.
  • No flexionarse hacia adelante.
  • Levantar el cabezal de la cama para dormir.
  • Evitar la posición de «decúbito» un mínimo de dos horas después de la última ingesta.
  • Evitar actividades físicas de resistencia inmediatamente después de comer.

Recomendaciones generales

Aquí tienes una serie de recomendaciones generales que puedes poner en práctica además de lo visto anteriormente.

  • Evitar aquellos factores que aumentan la presión intraabdominal. En el caso de que presente sobrepeso u obesidad, habrá que perder peso; en el caso de que lleve ropa muy ajustada, habrá que cambiarla por una más ancha.
  • Hacer de 4 a 6 comidas de poco volumen.
  • Comer despacio, masticar bien los alimentos y tranquilamente.
  • Evitar comidas flatulentas y fritas.
  • Evitar comer 3-4 horas antes de acostarse.
  • Priorizar las cocciones suaves como el horno, el cocido, el microondas, el papillote o el vapor.
  • Evitar temperaturas extremas de alimentos y bebidas.
  • Evitar comidas copiosas y ricas en grasas.
  • Evitar alimentos ácidos y muy especiados cuando haya inflamación.
  • Evitar fumar y beber bebidas alcohólicas.
  • Evitar alimentos y bebidas que contengan cafeína.
  • Evitar fármacos que puedan provocar el reflujo.

Conclusión

Bueno creo que ya te he dejado material suficiente para que pongas en práctica. Recuerda que lo primero que tienes que hacer es cambiar los hábitos alimenticios y posturales.

Si no notas mejoría, compleméntalo con un tratamiento farmacológico pautado por tu especialista.

Un saludo y gracias por leernos.